Intervención del Presidente de la CAIPEC, Edgar Larios Carrasco, en el Noticiero El Comentario en Radio y Televisión, transmitido en la Estación Radiofónica Universo FM 94.9, de la Universidad de Colima.
El inicio de un año siempre trae consigo algunas reflexiones sobre los logros alcanzados y la necesidad de hacer nuevos planes, siempre orientados a ser mejores.
En lo que concierne a mi responsabilidad como presidente de acceso a la información, lo realizado para que la población conozca este derecho fundamental y lo ejerza, arroja un diagnóstico alentador cuando vemos que cada vez el tema resulta más cotidiano, aunque no estemos conformes con lo alcanzado.
La promoción y difusión de un derecho como este, requiere en primer lugar de recursos que, debo reconocer, nunca van a ser suficientes, pues se requiere de mayor inversión para garantizar que en cada punto de nuestro estado se conozca a plenitud. Si bien es cierto que hemos permeado en forma eficiente en ciertos círculos especializados, como el académico y el periodístico, todavía el tema de la socialización de este derecho fundamental requiere que orientemos nuestros esfuerzos hacia la población abierta.
Desde un principio nuestro objetivo fue llegar a cada rincón de nuestra geografía, a las zonas suburbanas y comunidades rurales, donde el acceso a las nuevas tecnologías de información aunado a un conocimiento de las mismas, limitan las posibilidades de que este derecho lo ejerza cualquier persona.
En este ejercicio de autocrítica, establecemos también las pautas para ser más eficientes y optimizar el recurso financiero. Tenemos claro que para lograr que el conocimiento de este derecho se multiplique, la población requiere ver un beneficio tangible. Y qué mejor cuando puede constatar que un recurso, producto de la aportación que hacemos todos cuando pagamos impuestos, es destinado al beneficio colectivo.
La Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública es un instrumento jurídico generoso, es decir, ofrece herramientas sencillas para saber lo que hace la autoridad con nuestro dinero; también cuando toma decisiones y si éstas se encuentran apegadas a lo que mercan las leyes y reglamentos que en su momento prometieron cumplir.
Quiero destacar que para este año, al igual que los anteriores, estamos limitados en materia financiera, pero no atados de manos para garantizar que se cumpla la Ley en la materia. Es nuestro deber fortalecer el ejercicio de este derecho mediante la divulgación por diferentes medios sobre los procesos que se deben seguir para que nuestras autoridades rindan cuentas.
El presente es un año electoral. Estoy seguro que como ciudadanos responsables habremos de estar atentos a la oferta política que se genere, en la que sin duda, se escuchará como parte de los compromisos de campaña, la transparencia. Hace años era común escuchar a los candidatos ofrecer puertas abiertas de llegar a ganar. Hoy se ofrece transparencia, lo que implica un avance, aunque cabe señalar que el derecho de acceso a la información pública y la transparencia, son logros ciudadanos, no son dádivas de los gobernantes, de ahí que la democracia se ve fortalecida cuando podemos constar que existe congruencia.
Quiero finalmente expresar mis mejores deseos de que este año se consoliden logros alcanzados. Estamos convencidos de que desde nuestra trinchera, con un trabajo responsable y comprometido de quienes integramos la Comisión Estatal para el Acceso a la información Pública, CAIPEC, habremos de contribuir para mejorar la calidad de vida. Espero que en esa lista que hacemos para registrar nuestros deseos y buenas intenciones, no falte el compromiso de ejercer nuestro derecho a la información. Al cumplirlo seremos parte en la construcción de una sociedad mejor informada y más participativa.
Colima, Col., 12 de enero de 2012.
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